El Kilkhor
(4ta. parte)
(4ta. parte)
¡Mátalo Cornelius! –Esta frase saltó a mis ojos, sin preámbulo alguno-. ¡Despertar a la vida a un demonio, sin ser capaz de destruirlo de nuevo, es un peligro mucho más profundo y mucho más complicado que la muerte! El Kilkhor que tu has llenado de vida y al que le has dado un nombre, es un camafeo que contiene los signos de las fuerzas tenebrosas. Él ha conjurado a la momia de un tenebroso culto, de un tiempo que está más allá de todo recuerdo y que tú, en algún momento, has alimentado. Él es el auténtico guardián del umbral de la puerta que conduce a tu santuario: la atadura más antigua que debes romper.Por eso hay que matarlo siempre, de lo contrario se convierte en un tirano. El sentido profundo de este proceso de construcción y de destrucción es la verdad divina. El mundo es tu creación. ¡Tú le das sentido, tú tienes que aprender a destruirlo y liberarlo para liberarte de su dominio! ¡Debes destruirlo, debes matarlo aunque hayas despertado a la vida a un santo, a un mesías, a un dios! Y esto porque tu lo has forzado a materializarse y has tejido un cuerpo de muerte y obcecación a su alrededor.El mundo entero, con todas las tinieblas, con toda su demoníaca confusión de formas, no es más que un Kilkhor construido de forma inconsciente. Los seres perdieron su clave y se convirtieron en súbditos. El Kilkhor se hizo más fuerte que ellos, y esta es la razón por la cual los atormenta. Su lascivia y su codicia engendran imágenes despreciables y estas imágenes, fuera del control de su imaginación, se consuman en el elixir de la vida. El demonio empieza a vivir, se hace autónomo y obliga a su creador a una existencia de esclavo. Al Kilkhor hay que servirlo hasta el último aliento, hasta la definitiva descomposición del cuerpo, porque este Moloch de la pasión es insaciable. La debilidad y la ignorancia crea al Kilkhor del miedo, de las enfermedades y de la muerte, que absorbe la materia prima de las fuerzas creadoras más valiosas y desprotegidas y las utiliza como arma contra los seres humanos que han caído en su trampa.Cuando alcanzas la clave para la creación y la destrucción del Kilkhor, has encontrado al mismo tiempo la clave para tu propia liberación y la victoria sobre el mundo.Ahora te dejo de nuevo solo. Estarás solo. Solo has recorrido el otro camino y completamente solo has creado. Ahora tienes que regresar también solo. Esa crisis y esa última decisión y solución debe encontrarla el discípulo por sí mismo y por su cuenta.Permanece alerta. Sé fuerte y valiente. Resiste. Piensa que para ti no hay regreso. Estás en el centro de todos los misterios y debes alcanzar la otra orilla. Depende de ti recorrer ese trecho del camino en siglos, en años o en meses. ¡Pero bajo ningún concepto derrames la sangre del Kilkhor! El demonio es más terrible que nunca cuando se hace invisible. Por lo tanto, apagarás su vida con una daga que atraviese sus tres cuerpos. Debes quemarlo con un fuego que lo destruya en los tres mundos.Tan pronto como lo hayas destruido, afluirán a ti fuerzas mucho más poderosas que todas aquellas de las que has dispuesto en tu camino por la Tierra, y estas fuerzas serán tus sumisos servidores.Si demuestras ser demasiado débil para esta tarea, durante largo tiempo no volveremos a vernos, ya que no podrás conjurarme con otra cosa que no sea la solución del problema. Luego vendré para consagrar al Maestro.
2 comments:
Tay dijo...
Esta parte en especial, sobre todo porque menciona al tirano, me recordó al "pinche tiranito" del que habla Don Juan, el personaje que enseñó a Carlos Castaneda a conocer todos los pases mágicos -las personas que han leído a Carlos Castaneda sabrán a lo que me refiero.
Es lo mismo y es perfectamente reconocible.
El "pinche tiranito" o el Kilkhor, viene siendo lo mismo: creaciones que nosotros mismos hicimos dándoles nuestro poder -nuestro halo de vida- para que se muevan por sí solas.
Estas creaciones no son más que las manifestaciones "mala pata" que nosotros creamos en base a nuestras percepciones -formas de pensamiento- y que serán las que, sin embargo, nos darán las lecciones más grandes que, una u otra: nos ayudarán a trascender y ser más sabios o nos dejarán sumidos en el estancamiento que nos ha mantenido así por eones.
Benditos sean estos mensajeros!
6 de febrero de 2009 18:48
Tay dijo...
Por cierto, la música de la entrada es del sound track de la película "La Última Tentación de Cristo" de Martin Scorsese y que la compueso el gran genio de la música Peter Gabriel(para aquéllos que pueda interesarles).
6 de febrero de 2009 18:52
Ka_ dijo...
Me encanta TAY!!!! Cada parte de esta historia me gusta más que la anterior. Y es que claro, habla del algo MUY grande creado por la creación humana. ¿Conseguirá Cornelius matar al Kilkhor? ¿Recibirá esas fuerzas enormes? WAAA! ¿Será capaz de mover cosas por la mente?
Genial la historia!
7 de febrero de 2009 2:17
Hola. El kilkhor viene de una leyenda tibetana. Tu concepto no esta muy lejos de la realidad, aunque estas un tanto equivocada. Busca el concepto de morador del umbral y entenderas mucho mas al respecto. Saludos.
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